actualidad
Capacitación digital para la ciudadanía
Aprendizaje digital en la tercera edad para evitar la exclusión social
Las acciones formativas del Programa de Capacitación Digital dirigidas a personas mayores contribuyen a reducir el riesgo de exclusión digital de este colectivo
El avance vertiginoso de las tecnologías digitales ha transformado profundamente la manera en que nos comunicamos, accedemos a la información y participamos en la sociedad. Sin embargo, este progreso no ha sido igualmente accesible para todos. Las personas mayores, en particular, enfrentan diversas dificultades a la hora de aprender y adaptarse a las nuevas herramientas digitales, lo que puede derivar en una preocupante brecha tecnológica y en muchos casos, en exclusión social.
Una de las principales barreras para este aprendizaje es la falta de familiaridad previa con la tecnología. A diferencia de las generaciones más jóvenes, que han crecido rodeadas de dispositivos digitales, muchas personas mayores no han tenido contacto con estos recursos durante su vida laboral o personal. Esto provoca inseguridad y miedo a cometer errores, como borrar información importante o dañar el dispositivo. Este temor puede frenar significativamente el proceso de aprendizaje.
A ello se suman las dificultades cognitivas y físicas asociadas al envejecimiento. Problemas de memoria, menor capacidad de concentración o una velocidad de procesamiento más lenta pueden dificultar la comprensión de conceptos digitales, que para otros, resultan intuitivos. Asimismo, limitaciones visuales o motrices complican el uso de smartphones, especialmente cuando las interfaces no están adaptadas con letras grandes, alto contraste o accesibilidad táctil adecuada.
Adquisición de competencias digitales para frenar el riesgo de exclusión social
Ante este panorama, los talleres y cursos del Programa de Capacitación Digital de la Diputación Provincial de Jaén se presentan como una herramienta fundamental para el aprendizaje digital de estas personas. Estos cursos permiten un aprendizaje adaptado al ritmo de cada persona, con explicaciones claras, ejemplos prácticos y acompañamiento constante. Además de que fomentan la confianza, reducen el miedo al error y crean un entorno seguro donde preguntar y experimentar sin presión.
La clave del éxito de este Programa radica en su enfoque pedagógico. El personal docente participante en estos talleres destaca en este sentido que es importante utilizar un lenguaje sencillo, evitar tecnicismos innecesarios y centrarse en necesidades reales: cómo enviar un mensaje, pedir una cita médica online, hacer una videollamada con la familia o identificar posibles fraudes digitales. Asimismo el aprendizaje en grupo favorece la socialización, otro aspecto esencial para el bienestar de las personas mayores.
En definitiva, garantizar la inclusión digital de las personas mayores no es solo una cuestión tecnológica, sino también social y ética. Facilitar su acceso y comprensión de las herramientas digitales mediante talleres y cursos adecuados contribuye a mejorar su autonomía, su calidad de vida y su participación activa en la sociedad. No se trata solo de enseñar a usar dispositivos, sino de abrir puertas a nuevas formas de conexión y oportunidades.

